Nahuel Gallardo empieza a transitar una nueva etapa en su carrera con la camiseta de San Martín, pero su nombre vuelve a escena acompañado por un apellido que siempre genera atención. Antes de llegar a La Ciudadela, el lateral izquierdo había dejado varias definiciones sobre su presente en Ecuador y, especialmente, sobre la relación con su padre, Marcelo Gallardo, quien seguía de cerca su recorrido en el exterior.
Durante su paso por Delfín, el defensor contó que el vínculo familiar nunca se vio afectado por la distancia ni por las exigencias del fútbol profesional. “Siempre hay tiempo para hablar. La relación padre-hijo nunca cambia”, explicó en una entrevista con DSports, dejando en claro que el diálogo y los consejos fueron una constante en su día a día.
Gallardo detalló que, más allá de las obligaciones de su padre en River, el intercambio era frecuente. “Me da consejos, me dice que me vio de una manera o de la otra. Siempre fue así y me ayuda mucho”, relató. Incluso recordó que Marcelo estuvo en Ecuador con el plantel "millonario" por compromisos de Copa Libertadores, aunque no coincidió directamente con él, una muestra más de cómo ambos mundos conviven sin mezclarse.
En lo futbolístico, el lateral reconoció que su etapa en Delfín estuvo marcada por un contexto complejo, con cambios de entrenador y resultados adversos. Aun así, logró sostener continuidad, sumar minutos y convertir el primer gol de su carrera profesional, una experiencia que describió como tardía pero significativa dentro de su proceso de crecimiento.
Un presente que mira a La Ciudadela
Con contrato vigente hasta diciembre y rodaje internacional reciente, Gallardo llega a San Martín con la intención de aportar competencia y soluciones en el lateral izquierdo, un puesto sensible para el cuerpo técnico de Andrés Yllana. Su arribo se da con presente activo, experiencia acumulada y una historia personal que combina formación en un grande, recorrido propio y respaldo familiar, ahora listo para escribir un nuevo capítulo en Tucumán.